Fui de paseo a un lugar especial montada en un viejo carrusel…y que viaje tan especial fue, mejor no pudo ser.
Comíamos algodón dulce y rosado hasta más no poder, jugábamos todo el tiempo viendo las flores caer.
Era un sitio mágico donde cada día quería ir, a ver a mis amiguitos y amiguitas como se solían divertir.
Corríamos y brincábamos hasta más no poder, mientras veíamos como los duendes repartían dulces hasta el amanecer.
Era un lugar donde no había preocupación porque el juego era nuestra mayor diversión.
Todo era colorido, todo era diversión, hasta las flores eran dulces y algodón.
Cómo me gustaba andar en el parque del viejo carrusel, todo era un sueño, era un edén.
Momentos felices allá yo viví, que nunca olvidaré porque siempre fui feliz.
Es un lugar mágico que nunca olvidaré porque en ese parque colorido fue que disfruté.
Era uno de aquellos tantos viajes que hacía todas las noches cuando mi querida abuela me leía un cuento…ya habíamos llegado de ese lugar tan especial.
Angela Ureña
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario